
Es una opción de vida, decidir que camino forjaremos.
En relación a lo anterior, entre el mundial de 1954 y las olimpiadas de 1952, me quedo con estas últimas, con una campaña brillante, coronada con la medalla de oro en fútbol, en los juegos olímpicos.
Me preguntaba, que sucedía con los equipos que disputaron una final del mundo, y la primera vez que la disputaron, la perdieron.
Claro, uno ve a Checoslovaquia, quien la perdió ante Brasil en 1962
También ve a Holanda que la perdió en 1974 y 1978
Y podría tender a pensar, que el equipo que llega por primera vez a una final de un mundial, y la gana, verá cimentado solidamente su futuro, con gallardía, coraje y éxito
Pero, yo les pregunto...que pasó con Argentina?
Argentina, llego a su primera final en un mundial, en 1930, el primer mundial
El primer mundial realizado, los argentinos, llegaron a la final...y la perdieron
Y eso, trajo como consecuencia ver a una selección argentina a mal traer en estos tiempos, casi 76 años de transcurrido aquel lamentable episodio para los trasandinos?
Creo que cada deportista, que pierde una instancia decisiva, sufre, llora ante la derrota, quizás algunos se amilanan para siempre...pero otros surgen, salen al paso, hacen limonada con los agrios limones que les entrega la vida
Los argentinos fueron capaces, luego de perder la primera final que disputaron en un mundial, fueron capaces de pararse, de llorar, y luego caminar hacia un futuro mejor. Pelear, bregar, contra los más grandes....y vieron su trabajo recompensado muchos años después, el año 1978, y luego de la mano de Diego Maradona años después
Yo les digo a los húngaros...se puede. Se que se puede
Hay que trabajar duro, mirar al frente, esperar que algunas cosas se den, como que se junte la genialidad de algunos futbolistas nuevamente....y reconciliar a Hungría con su pasado, para que esta vez, no se deban nada
Le dedico esta canción a Gúsztav Sebes
(También conocido como Gúzstav Scarenpeck)

Canta, mendigo errante,
cantos de tu niñez,
ya que nunca tu patria
volverás a ver.
Ya que nunca tu patriavolverás a ver.
Hungría de mis amores,
patria querida,
llenan de luz tus canciones,
mi triste vida.
Vida de inquieto
y eterno andar,
que alegro solo
con mi cantar.
Canta vagabundo,
tus miserias por el mundo,
que tu canción quizá
el viento llevará
hasta la aldea
donde tu amor está.
Canta vagabundo,
Es caminar siempre errante
mi triste sino,
sin encontrar un descanso
en mi camino.
Ave perdida,
nunca he de hallar
un nido amante
donde cantar.
Tal como lo hizo el judío Jaap Van Praag en los 70`s , Gúsztav tiene un lugar entre millones de seguidores de este hermoso deporte. Este notable técnico de Hungría en los 50`s debe ser uno de los entrenadores de ascendencia hebrea mas existosos de la historia a nivel de selecciones.
Shalom Gusztav
